- Sabes que me dió mucha rabia... - masculló, vacilante, como quien no quiere la cosa. Me levanté de pura rabia.
- ¡Pero tendrás morro! - chillé - ¡Eres tú el que me dijo que no queria nada conmigo! ¿Ahora no puedo hacer yo lo que quiera?
- ¡No es eso! - se sulfuró. - Solo que me ha molestado un poco...
Estaba a punto de matarlo. Por una parte me gustaba que estubiera tan celoso, pero, por la otra, como siguiera así le mandaria donde yo me sabía. Si no queria nada conmigo, ¿Que narices le importaba a él con quien me acostaba y con quien no?
- ¿Y porque te ha molestado?
Él rió sarcasticamente, pero molesto a la vez.
- Ah no, porque te has acostado con mi hermano, solo eso. Nada fuera de lo común.
- ¿Y que mas te da? - grité. - Es decir... ¿No puedo hacer nada porque a ti te molesta?
Se levantó del sofá. Me pareció que se habia cansado ya de discutir. Y con razón, estabamos discutiendo por una tonteria.
Yo le queria, más que a nada, pero ya me dejo las cosas claras. Intentaba rehacer mi vida sin él y cuando lo consigo... pasa esto. Vale que a lo mejor no era la persona más indicada con quien hacerlo, pero...¿Que mas da? La cuestión es que yo queria ser feliz.
Tom se puso mirando hacia la ventana, con la mirada perdida, observando las estrellas que reinaban en el cielo aquella noche.
- ¿Te has parado a pensar lo que significa esto? - susurró. Casi no lo oí de lo flojo que lo dijo.
- ¿A que te refieres?
Suspiró, como pensandose que iba a decir ahora. Le observé desde atrás. Esa camisa con cuadros verdes y blancos le sentaba increíblemente bien. Y los pantalones anchos hacian que su figura resultara un poco más difuminada, tenias que echarle imaginación si querias imaginartelo desnudo.
- Me refiero a que te has acostado con él...
- Tom, ya lo sé, no hace falta que...
- Y él es mi gemelo.
Me quedé atónita. ¿A donde queria llegar?
- Muy bien, ¿Te aplaudo? - contesté. Estaba borde, si, pero no se me ocurria nada mas que hacer.
- Él es como una copia mia. - reflexionó. Parecia que estubiera hablando consigo mismo que conmigo. - Es como si... estuvieras buscando alternativas.
- ¿Alternativas? ¿De que hablas?
Se giro, ahora me miraba a la cara.
- Te dije que no queria nada contigo. Y buscaste a mi hermano porque es igual que yo.
Empezé a atar cabos. ¿Es posible que yo...?
- Si no puedes acostarte con Tom acuestate con el doble de Tom. - espetó. Esas palabras me retumbaron en la cabeza, como un eco. - ¿Tengo razón?
Bajé la cabeza, me moría de la vergüenza porque... desgraciadamente, tenía toda la razón del mundo.
- Será que no puedo vivir sin ti. - contesté, a pesar de la verguenza.
- Será...
Y vi como se dió la vuelta, con tristeza, y se dirigia a la habitación de su hermano. Le observé, dando pasos pequeños, sin prisas, como si no quisiera entrar.
Entonces, al abrir la puerta, se giró de nuevo, intentó sonreír y vi como Bill asomaba la cabeza asustado. Tom se quedó en silencio, para luego hablar, con su voz ruda, potente:
- Bill, tenemos que hablar.
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lunes, 12 de julio de 2010
viernes, 25 de junio de 2010
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- Yo... es que... ya no puedo más.
- Pero, ¿Porque? Yo creía que habias aprendido algo en estos 3 años.
- ¡He aprendido muchísimo! Pero esto es superior a mi... ya no se que hacer.
- ¡SUDA, LISBETH! ¡SUDA DE LO QUE TE DIGAN!
- No es tan fácil... me estan comiendo la cabeza.
- Mira, es sencillo: ¿Tú nos quieres?
- Claro, muchísimo.
- Pues ya está. Lo que digan los demás no te tiene porque importar. ¿Que hay tias que no entienden lo que es lógico? Pues que les den. Eso quiere decir que tú eres inteligente y miras por nosotros.
- ¿Y el tema de la monotonía, la prepotencia...?
- Somos personas, Lisbeth. No dioses. Todos podemos tener un dia jodido. Y sobre la monotonía te digo lo mismo. No podemos planear cosas diferentes en cada sitio.
- ¿Tú crees?
- Yo creía que habias aprendido algo de mi, en serio.
- Y lo he hecho.
- ¿Ah si? ¿Que has aprendido de mi?
- Que hay que aprender a mirar a todo el mundo por encima del hombro, sin importarte lo que te digan. Que hay que buscar una razón para vivir y que tienes que pasar mucho de todo...
- Esa razón para vivir...
- Soys vosotros.
- ¡Entonces levantante y chillales a todas esas niñatas lo que sientes! Se acabó el estar callada Lisbeth, dale a entender al mundo que la Lisbeth que creian conocer es otra distinta, la cual mañana se levantará para comerse el mundo.
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miércoles, 23 de junio de 2010
Waking the dream.
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Cinco días sin verle parecian cinco años sin respirar. Todo se volvía de un color más gris en aquella ciudad. Por las noches echaba de menos su aroma y su beso de buenas noches. Hacía demasiado frío como para vivir ahí. En aquellos cinco dias entendí que no podía vivir tranquila sin saber nada de él. Era superior a mi.
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"Les informamos que el aterrizaje se efectuará en cinco minutos. Por favor abrochense los cinturones y gracias por volar con nuestra compañía."
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Cinco minutos. Era el tiempo que me separaban de él. A no ser que se le pasara por la cabeza no presentarse en el aeropuerto. Pero mantenía las esperanzas. Miré al señor que tenia al lado. Observaba una foto de una niña pequeña. Supongo que seria su hija. Le imité y saqué una foto suya que llevaba en mi cartera. Era perfecto. Todo él. La persona más bella que habia visto en mi vida.
El avión aterrizó y por un momento me pareció que los minutos iban más deprisa de lo normal. Tenia prisa, mucha prisa. Quería salir de allí de seguida, me daba igual si me pisaban. Me daba igual mi maleta.
Fui practicamente corriendo y esquivando a todo el mundo hacia la recogida de equipajes. Mi maleta no salió hasta aver estado allí parada dos minutos, que a mi me parecieron dos siglos. Con mi equipaje ya en la mano, salí de allí. Donde un monton de gente esperaba detrás de una barra de metal que impedia que pasaran. Y entonces lo vi. Con su gorra caracteristica y sus ojos avellana mirando aver donde estaba su chica. Estaba dos o tres filas más atrás, pero lo vi en seguida. Alzé la mano, y vi como sonreía de alegria. Fui corriendo pasando la valla, mientras él me seguia. Los dos corriendo, separados por una simple barra de metal. Por fin, la barra llegó a su fin y ya no habia ningún obstaculo para abrazarle. Prácticamente, caí encima de él. Le habia hechado muchísimo de menos.
Él, me besó el pelo y me cogió de la mano. Me susurró un "Te quiero" precioso. Recuerdo que creí que no olvidaria nunca.
.
.
...
..
Pero que si olvidé, porque nunca sucedió. Igual que todo lo demás. Ni besos, ni abrazos, ni llantos, ni manos entrelazadas... Solo el alma de una pequeña mujer que sueña demasiado y que, no sabe como, se habia enamorado de él sin quererlo.
martes, 1 de junio de 2010
Whispers.
- Quiero que estés aquí.
Se oye un suspiro al lado del telefono.
- ¿Y yo que quieres que le haga? Ya hago bastante llamandote.
- No lo sé. Podrías...aparecer más de vez en cuando, no cada dos años.
- No puedo hacer nada, y lo sabes.
Otro suspiro.
- A veces creo que esto es un error. - suspira él.
- Shh, no digas lo que viene después.
- ¿Que mas te da? Solo estas soñando. Como siempre.
- Te estás cansando de aparecer en mis sueños, ¿eh?
- La verdad es que si, es una faena. No me gusta.
- Pues a mi tampoco me gusta. No es divertido depender de lo que sueñas.
- ¿Quieres que desaparezca?
- ¡No! ¡Nunca!
- ¿Entonces? Explícate.
- Simplemente... no le busques explicación por que no la tiene. Lo que si sé es que no quiero que te vayas, ni de mis sueños ni de mi vida.
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Lo ilógico,
Mi eterna obsesión
martes, 18 de mayo de 2010
Lost in memories.
- ¿Te ha gustado? – suelta. De pronto se hecha a reír. Será… Si esque en realidad es un trozo de pan.
- No ha estado mal, pero tienes que mejorar. – digo seria. Él de golpe para de reír.
Y ahora la que se parte soy yo.
- ¿Tanto te duele que te diga eso? xD – me reí.
- Tengo mi ego, ¿sabes? Y me lo acabas de destrozar¬¬
- A ti no te destroza el ego ni tu madre. – le contesté. Luego, me puse mas seria. Le abrazé de nuevo y me recosté en su pecho. – Pero me encanta que seas así.
- ¿En serio? – preguntó divertido.
- Si. Si no fueses así…no serias tú. A mi me gusta el Thomas del cual yo me enamoré cuando tenia 15 años. Con sus defectos. Es más, creo que los defectos que tienes son lo que más me gusta de ti.
- Me voy a hechar a llorar. – hizo ademán de llorar, haciendo pucheros. - ¿Insinuas que soy el mismo Tom que siempre?
- No has cambiado nada. Bueno, excepto por el hecho de que eres famoso y tienes a medio mundo detrás de ti. Y al otro medio no porque son tios, que si no…
- No te creas, hay muchos gays por el mundo que se moririan porque les petara el culo.
Estallé en carcajadas.
- ¡Bestia! ¿Pero como dices eso? xDDDDDDDD
- Ñah, esto queda entre tú y yo. – y me dio un suave golpe en la nariz. En aquel momento creí que estaba en las nubes. – Te quiero.
- Te amo.
Cinco minutos después, sus brazos fueron mi cuna.
- No ha estado mal, pero tienes que mejorar. – digo seria. Él de golpe para de reír.
Y ahora la que se parte soy yo.
- ¿Tanto te duele que te diga eso? xD – me reí.
- Tengo mi ego, ¿sabes? Y me lo acabas de destrozar¬¬
- A ti no te destroza el ego ni tu madre. – le contesté. Luego, me puse mas seria. Le abrazé de nuevo y me recosté en su pecho. – Pero me encanta que seas así.
- ¿En serio? – preguntó divertido.
- Si. Si no fueses así…no serias tú. A mi me gusta el Thomas del cual yo me enamoré cuando tenia 15 años. Con sus defectos. Es más, creo que los defectos que tienes son lo que más me gusta de ti.
- Me voy a hechar a llorar. – hizo ademán de llorar, haciendo pucheros. - ¿Insinuas que soy el mismo Tom que siempre?
- No has cambiado nada. Bueno, excepto por el hecho de que eres famoso y tienes a medio mundo detrás de ti. Y al otro medio no porque son tios, que si no…
- No te creas, hay muchos gays por el mundo que se moririan porque les petara el culo.
Estallé en carcajadas.
- ¡Bestia! ¿Pero como dices eso? xDDDDDDDD
- Ñah, esto queda entre tú y yo. – y me dio un suave golpe en la nariz. En aquel momento creí que estaba en las nubes. – Te quiero.
- Te amo.
Cinco minutos después, sus brazos fueron mi cuna.
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Mi eterna obsesión
lunes, 17 de mayo de 2010
Cuatro y media.
- ¿Que hora és?
- Las cuatro y media de la mañana, tia.
- ¡Que dices! Madre mia, para mi que hoy no dormirmos.
- Pues mejor, hacia mucho tiempo que queria conversar hasta altas horas de la madrugada contigo.
- Tienes razón, tenemos demasiadas cosas en común como para mantenerlas en silencio.
Vaya verano nos espera, chicas.♥
miércoles, 12 de mayo de 2010
Ya no hay nada que hacer.
- Dime, ¿Lo hiciste?
- ¿El que?
- El amor. Con ella. ¿Lo hiciste?
- ...
- Respondeme.
- No.
- ¿No que?
- Que no lo hice.
- No te creo.
- ¿Entonces para que preguntas?
- Quiero oírlo de tus labios. ¿Lo hiciste con ella o no?
- ...
- Tom...
- Si, lo hice. ¿Contenta?
- ¡PUES CLARO QUE NO!
- Lo suponia.
- ¿Entonces para que preguntas?
- ¿El que?
- El amor. Con ella. ¿Lo hiciste?
- ...
- Respondeme.
- No.
- ¿No que?
- Que no lo hice.
- No te creo.
- ¿Entonces para que preguntas?
- Quiero oírlo de tus labios. ¿Lo hiciste con ella o no?
- ...
- Tom...
- Si, lo hice. ¿Contenta?
- ¡PUES CLARO QUE NO!
- Lo suponia.
- ¿Entonces para que preguntas?
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Lo ilógico,
Mi eterna obsesión
domingo, 9 de mayo de 2010
Humanoid.
- Eres un borde, y un creído.
- Ya lo sé.
- Además de prepotente.
- Ya.
- ¿¡Quieres hacer el favor de decir algo más humano!?
- ¿Humano?
- ¡Si! Algo como: "¡Pues tú eres una idiota, una gilipollas!" ¡Yo que sé! ¡Respondeme, insultame! ¡Haz lo que quieras pero haz algo!
- No tengo porqué.
- Además de estúpido, no tienes ni sentimientos.
- Es lo que tiene ser un humanoide.
- Ya lo sé.
- Además de prepotente.
- Ya.
- ¿¡Quieres hacer el favor de decir algo más humano!?
- ¿Humano?
- ¡Si! Algo como: "¡Pues tú eres una idiota, una gilipollas!" ¡Yo que sé! ¡Respondeme, insultame! ¡Haz lo que quieras pero haz algo!
- No tengo porqué.
- Además de estúpido, no tienes ni sentimientos.
- Es lo que tiene ser un humanoide.
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Mi eterna obsesión
viernes, 7 de mayo de 2010
One girl.
- ¿Sabes? Conozco a una chica que le haria mucha ilusión conocerte.
- Qué novedad.
- No seas estúpido. Es diferente a las demás. Si la conocieras, alucinarias.
- ¿Ah si? Entonces hablame de ella, sorprendeme.
- Es una chica medianamente alta. Buena estudiante, responsable, algo pícara, rencorosa, a veces un poco egoísta y borde, pero en el fondo es alegre y simpática.
- De momento no me sorprendes.
- Espera, no te he contado lo mejor. Ella no és lo suficientemente fuerte como para alejarse de ti, y tiene la esperanza de que tú algun dia tampoco puedas alejarte de ella. No quiere olvidarte. Quiere recordar los pocos momentos que ha pasado junto a ti, pero que han sido los más importantes de su vida. Ella vive solo por y para ti. La has convertido en tu esclava, eres su dueño. No quiere pensar que algún dia desaparecerás, tiembla solo de pensarlo. Es feliz soñando en que algún dia aparecerás y le darás un beso de película. No es una niña, pero tampoco una mujer. Simplemente, ella... te quiere como nadie te querrá jamás.
- ¿Como sabes todo eso de ella?
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- Porque yo soy esa chica.
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Mi eterna obsesión
domingo, 2 de mayo de 2010
...
- Please...
- Do you want a photo?
- Em...yes...
- Don't be shy, I don't bite.
- Sure?
- Well, it depends on where I bite ê_e
- Don't tell me that! I will throw your arms and kiss you. And don't ever let you go.
- Try it. Don't say you love me?
- Yes... i love you.
- Try it. Maybe you get a surprise.
- It is a dream?
- Yes.
- Ah ok, now I understand.
- Do you want a photo?
- Em...yes...
- Don't be shy, I don't bite.
- Sure?
- Well, it depends on where I bite ê_e
- Don't tell me that! I will throw your arms and kiss you. And don't ever let you go.
- Try it. Don't say you love me?
- Yes... i love you.
- Try it. Maybe you get a surprise.
- It is a dream?
- Yes.
- Ah ok, now I understand.
sábado, 1 de mayo de 2010
¿Moral?
- Es imposible.
- ¿Eh? ¿Que dices ahora?
- Chica, es imposible que me quieras. Es que es imposible. Ni Bill se enamora así de rapido. ¿Cuanto hace que nos conocemos? ¿Una hora? ¿Dos?
- Que equivocado estas...
- Si hombre. Es moralmente imposible.
- Será que no tengo moral.
- No me cabe en la cabeza...
- Bueno, en realidad tienes razón. No te puedes enamorar en dos horas.
- ¿Ves? ¿Ves como es verdad? Es imposible...
- Pero si en 3 años.
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Mi eterna obsesión
viernes, 30 de abril de 2010
Another.
- ¿En que piensas? - le pregunta él, pasandole la mano por delante de los ojos -Estás muy...distante.
- ¿Tú que crees?
- ¿Piensas en mi?
Ella esboza una sonrisa y se rie.
- Eres un egocéntrico. - se rie, pasandole la mano por la mejilla. - Pero si, pienso en ti.
- Me lo imaginaba. - alza una ceja en señal de broma y pone morritos con los labios. - Y...¿Que piensas de mi?
- No acabaríamos nunca si tubiera que contartelo con palabras. - dice ella. Él abre los ojos soprendido y se rie un poco. Lo suficiente como para que ella se sienta ofendida.
- Exagerada.
- ¿Tú también? Pensaba que eras el único que podría entenderme y que nunca me diría algo así.
- Perdona, no queria ofenderte. - se siente algo culpable. - Pero quiero saberlo, dímelo de alguna manera.
- Solo te lo puedo hacer saber haciendo una cosa. - dice juguetona. Él quiere seguirle el juego.
- ¿Ah si? - sonríe lascivo.
Ella se acerca a él, le coge la cara y se acerca a sus labios mientras unas lágrimas le bajan por la mejilla. Le da un beso dulce, tierno, sin prisas, con cariño. Él parece no entender el beso. Después, le da la mano, dandole un papel rosado.
- ¿Que quieres decirme? - pregunta mientras ella se seca las lagrimas.
- Si no lo has entendido así, no lo entenderás nunca. - contesta.
Ella se levanta, coge sus cosas y se va, no sin antes decirle adiós a su vida. A su todo.
Él la mira muy extrañado, y después de que la puerta se cerrase, abre el papel rosado, con el ceño fruncido, lee el contenido:
Te hecharé de menos, mi vida.
Él sonríe. Por fin lo ha entendido. Desea que ella no se ubiese marchado, y sobretodo, se lamenta por ser tan estúpido y no darse cuenta antes. Poco después, sale a la calle y se olvida de todo. ¿Que más da? Solo es... otra fan más.
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Mi eterna obsesión
lunes, 19 de abril de 2010
Dreaming.
- Oye...¿Sabes que tengo un problema?
- No. Como puedes comprender, tengo mi propio trabajo. Y es genial, pero también jodido.
- Ya, ya...¬¬ ¿Pero puedo contartelo?
- ¿Para que?
- Para que me des tu opinión.
- Mira, antes de nada, ¿Sabes cual es la solución más rapida a todos los problemas?
- No. ¿Cual es?
- PASAR DE TOOODO. No le hagas caso a nadie. No te fies de nadie, no confies en nadie, ni siquiera de tu propia sombra. Que la muy hija de puta es capaz de salir del suelo, envolverte y ahogarte.
- Tú estas tonto ._.
- ¡Escúchame! ¿No querias mi opinión?
- ¡Vale, vale! Ya te escucho ¬¬
- Hazme caso. Lo mejor es vivir en tu propio mundo, a tu bola, pasando de todo. Con tus amigos, con tu gente, pero sin pasarse. ¿Me entiendes? Montarte tus propias paranoias, tus fantasias, tus sueños por cumplir...
- ¿Como esto?
- Exacto. No sé si sabes que estás hablando con una copia del chico al que quieres. No soy el original, si no el que tu mente ha formado.
- Lo sé, soy consciente... Estoy enferma.
- ¿Que? ¡Para nada!
- ¿Como que no? Intento pensar que harias tú cuando las cosas me van mal, siempre estas presente en todo lo que hago... y ni siquiera te conozco. ¿Eso no es estar enferma?
- Desde mi punto de vista, no.
- ¡Que vas a tener tú punto de vista si eres un producto de mi imaginación!
- ¿Que te he dicho? ¡Pasa de lo que diga la gente!
- ¡Pero esque tu no eres "La gente", tu eres Tom! O mejor dicho, eres un muñeco de Tom.
- Lisbeth, escuchame... No estas enferma, estas enamorada.
- Mira... muñeco de Tom...
- ¡Calla!
- ¡No quiero callarme!
- ¡Te callarás como yo me llamo Tom Kaulitz!
- ¡Tú no te llamas Tom Kaulitz!
- Lisbeth despierta, por dios. No importa si piensas en mi, o me tienes presente para intentar arreglar tú vida. DA IGUAL. ¿Eres feliz así?
- Más o menos...
- ¡Pues ya está! Solo vales tú en tu vida, y nadie más.
- ¿Y tú, Tom? ¿Tu no vales?
- Yo valdré todo lo que tu quieras. Tendré el valor que tú me des, seré tan importante como tú quieras. Pero esa medida la pondrás tú y nadie más.
- Con la tonteria me has ayudado.
- Lo sé. Sabes que siempre puedes pedirme ayuda.
- Gracias, muñeco de Tom.
- De nada. Y recuerdalo: Pasa de todo el mundo :)
- No. Como puedes comprender, tengo mi propio trabajo. Y es genial, pero también jodido.
- Ya, ya...¬¬ ¿Pero puedo contartelo?
- ¿Para que?
- Para que me des tu opinión.
- Mira, antes de nada, ¿Sabes cual es la solución más rapida a todos los problemas?
- No. ¿Cual es?
- PASAR DE TOOODO. No le hagas caso a nadie. No te fies de nadie, no confies en nadie, ni siquiera de tu propia sombra. Que la muy hija de puta es capaz de salir del suelo, envolverte y ahogarte.
- Tú estas tonto ._.
- ¡Escúchame! ¿No querias mi opinión?
- ¡Vale, vale! Ya te escucho ¬¬
- Hazme caso. Lo mejor es vivir en tu propio mundo, a tu bola, pasando de todo. Con tus amigos, con tu gente, pero sin pasarse. ¿Me entiendes? Montarte tus propias paranoias, tus fantasias, tus sueños por cumplir...
- ¿Como esto?
- Exacto. No sé si sabes que estás hablando con una copia del chico al que quieres. No soy el original, si no el que tu mente ha formado.
- Lo sé, soy consciente... Estoy enferma.
- ¿Que? ¡Para nada!
- ¿Como que no? Intento pensar que harias tú cuando las cosas me van mal, siempre estas presente en todo lo que hago... y ni siquiera te conozco. ¿Eso no es estar enferma?
- Desde mi punto de vista, no.
- ¡Que vas a tener tú punto de vista si eres un producto de mi imaginación!
- ¿Que te he dicho? ¡Pasa de lo que diga la gente!
- ¡Pero esque tu no eres "La gente", tu eres Tom! O mejor dicho, eres un muñeco de Tom.
- Lisbeth, escuchame... No estas enferma, estas enamorada.
- Mira... muñeco de Tom...
- ¡Calla!
- ¡No quiero callarme!
- ¡Te callarás como yo me llamo Tom Kaulitz!
- ¡Tú no te llamas Tom Kaulitz!
- Lisbeth despierta, por dios. No importa si piensas en mi, o me tienes presente para intentar arreglar tú vida. DA IGUAL. ¿Eres feliz así?
- Más o menos...
- ¡Pues ya está! Solo vales tú en tu vida, y nadie más.
- ¿Y tú, Tom? ¿Tu no vales?
- Yo valdré todo lo que tu quieras. Tendré el valor que tú me des, seré tan importante como tú quieras. Pero esa medida la pondrás tú y nadie más.
- Con la tonteria me has ayudado.
- Lo sé. Sabes que siempre puedes pedirme ayuda.
- Gracias, muñeco de Tom.
- De nada. Y recuerdalo: Pasa de todo el mundo :)
Y así Lisbeth alimentó más su enfermedad, su obsesión y su amor por él. Un amor que siempre se ha quedado donde lo empezó. En sus sueños.
martes, 13 de abril de 2010
Guten Nacht, Prinzessin.
- Esto... - dice con una mueca extraña. Como tímida.
- ¿Pasa algo? - pregunta ella algo preocupada.
- No, no... No es nada importante... - vacila. - ¿Te puedo hacer una pregunta?
- Pues claro, no hace falta ni que preguntes. - responde ella con una sonrisa. Él hace lo mismo.
- Oye...¿Le diras a alguien que has pasado la noche conmigo? - dice algo ruborizado. Ella se muere de ganas de besarle de nuevo. Él es tan adorable cuando sonríe y se ruboriza...
- No. - responde. Él pone cara de sorprendido y de preocupado a la vez.
- ¿Y que me has besado?
- Tampoco.
Él se extraña aún más.
- ¿Que me has tocado?
- No.
- ¿Que me has visto?
- Que no. - responde ella ya cansada. Parece que él se molesta.
- ¿Por que? - pregunta. Le incomoda el pensar que a lo mejor se averguenza de todo lo que habia pasado.
- Por que no suelo contarle a la gente mis sueños más intimos.
- ¿Que quieres decir con eso?
- Quiero decir, que supongo que faltan unos 30 segundos para que sean las 7 de la mañana y despierte.
Él le mira primero con el ceño fruncido, pero luego lo entiende todo. A ella le dan ganas de llorar.
- ¿No te despides de mi? - le pregunta ella.
- No. - dice seco. A ella se le cae el mundo encima. - Nos vemos a las 10 y media de esta noche ;)
- ¿Pasa algo? - pregunta ella algo preocupada.
- No, no... No es nada importante... - vacila. - ¿Te puedo hacer una pregunta?
- Pues claro, no hace falta ni que preguntes. - responde ella con una sonrisa. Él hace lo mismo.
- Oye...¿Le diras a alguien que has pasado la noche conmigo? - dice algo ruborizado. Ella se muere de ganas de besarle de nuevo. Él es tan adorable cuando sonríe y se ruboriza...
- No. - responde. Él pone cara de sorprendido y de preocupado a la vez.
- ¿Y que me has besado?
- Tampoco.
Él se extraña aún más.
- ¿Que me has tocado?
- No.
- ¿Que me has visto?
- Que no. - responde ella ya cansada. Parece que él se molesta.
- ¿Por que? - pregunta. Le incomoda el pensar que a lo mejor se averguenza de todo lo que habia pasado.
- Por que no suelo contarle a la gente mis sueños más intimos.
- ¿Que quieres decir con eso?
- Quiero decir, que supongo que faltan unos 30 segundos para que sean las 7 de la mañana y despierte.
Él le mira primero con el ceño fruncido, pero luego lo entiende todo. A ella le dan ganas de llorar.
- ¿No te despides de mi? - le pregunta ella.
- No. - dice seco. A ella se le cae el mundo encima. - Nos vemos a las 10 y media de esta noche ;)
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Las paranoias de Lisbeth
lunes, 12 de abril de 2010
Ella y Él.
Salgo de allí con los ojos nublados. Todo siempre igual. ¿Porque me odian? Nunca llegaré a entenderlo. Se meten conmigo, se rien de mi, me insultan... ¿Porque a mi? ¿Le he hecho daño a alguien?
La única persona que me anima es la que me espera en su gran coche, preparado para llevarme hacia casa. Subo con las lagrimas amenazando con caer y le saludo con un "Hola" seco.
- ¿Que tal te ha ido el dia? - pregunta.
- Mejor ni preguntes. No quiero saber nada de ellos. - respondo.
- ¿Otra vez?
- Y esto no acabará aquí, supongo. Aún faltan dos meses de clase.
Él se indigna y abre la boca desmesuradamente.
- ¿Y pretendes seguir así todo lo que queda de curso?
- No tengo más remedio.
Gira la cabeza para mirarme a mi sin mirar a la carretera. Como nos estrellemos le mato.
- Eres tonta.
- Yo también te quiero. - le respondo con ironia.
- Eso no viene al caso. - se queja. - ¿Aún se mete contigo el tio aquel del pelo de punta?
- ¿El Madrilista? - pregunto.
- Ese. Vaya mierda de mote, macho.
- Pues si, pero intento pasar de él.
- El dia que lo pille... - dice.
- ¡Ah no! Como se te ocurra hacer algo te mato. - le amenazo.
- Vale, vale, no me comas. - se ríe.
- ¿No puedo? - le pregunto pícara. Él esboza una sonrisa.
- Más tarde. - responde. Me río. De verdad que es la única persona que me hace seguir adelante. Me acerco a sus labios y le doy un tierno beso mientras conduce. Sonrié de nuevo.
- Te quiero.
[...]
- ¡Tios, tios, tios! - oigo al llegar a clase. Nadie me presta atención, que raro.
- ¿Que ha pasado?
- ¿Os habeis enterado de lo que le ha pasado al tio aquel?
- ¿Que tio?
- ¡Si coño, al Madrilista!
Trago saliva.
- ¿Que le ha pasado? - me atrevo a preguntar. Nadie me mira raro, solo me responden excitados.
- Un chaval extranjero le ha pegado una paliza. Y de las buenas.
- ¡¿Cómo?! - alucino.
- Pues un tio asi con ropas anchas le ha dado la paliza de su vida. Le rompió el labio y la ceja. Y después le dijo... - se calla. ¿Porque se calla?
- ¿Que le dijo?
- Que como se acerque a ti le mata. Y que no era un decir.
Se me ponen los pelos de punta, pero no puedo evitar sonreír.
- ¿Le conoces?
- No sé quien és... - miento.
- A partir de ahora iremos con más cuidado contigo, ¿eh? - dicen sonriendo. ¿Me sonrien a mi?
- ¿Te sientas con nosotras? - me preguntan. Sonrío a mas no poder.
- Claro :)
[...]
ELLA dice: Cariño, gracias por hacer lo que has hecho. Hoy ha sido el mejor dia de mi vida, se ve que todo el mundo tenia miedo a ese tio, y tú le has puesto los pies en la tierra. No sé que haria sin ti.
ÉL dice: De nada, sabes que me tienes aquí para lo que sea.
ELLA dice: Te quiero. No sabes cuanto.
ÉL dice: ♥
La única persona que me anima es la que me espera en su gran coche, preparado para llevarme hacia casa. Subo con las lagrimas amenazando con caer y le saludo con un "Hola" seco.
- ¿Que tal te ha ido el dia? - pregunta.
- Mejor ni preguntes. No quiero saber nada de ellos. - respondo.
- ¿Otra vez?
- Y esto no acabará aquí, supongo. Aún faltan dos meses de clase.
Él se indigna y abre la boca desmesuradamente.
- ¿Y pretendes seguir así todo lo que queda de curso?
- No tengo más remedio.
Gira la cabeza para mirarme a mi sin mirar a la carretera. Como nos estrellemos le mato.
- Eres tonta.
- Yo también te quiero. - le respondo con ironia.
- Eso no viene al caso. - se queja. - ¿Aún se mete contigo el tio aquel del pelo de punta?
- ¿El Madrilista? - pregunto.
- Ese. Vaya mierda de mote, macho.
- Pues si, pero intento pasar de él.
- El dia que lo pille... - dice.
- ¡Ah no! Como se te ocurra hacer algo te mato. - le amenazo.
- Vale, vale, no me comas. - se ríe.
- ¿No puedo? - le pregunto pícara. Él esboza una sonrisa.
- Más tarde. - responde. Me río. De verdad que es la única persona que me hace seguir adelante. Me acerco a sus labios y le doy un tierno beso mientras conduce. Sonrié de nuevo.
- Te quiero.
[...]
- ¡Tios, tios, tios! - oigo al llegar a clase. Nadie me presta atención, que raro.
- ¿Que ha pasado?
- ¿Os habeis enterado de lo que le ha pasado al tio aquel?
- ¿Que tio?
- ¡Si coño, al Madrilista!
Trago saliva.
- ¿Que le ha pasado? - me atrevo a preguntar. Nadie me mira raro, solo me responden excitados.
- Un chaval extranjero le ha pegado una paliza. Y de las buenas.
- ¡¿Cómo?! - alucino.
- Pues un tio asi con ropas anchas le ha dado la paliza de su vida. Le rompió el labio y la ceja. Y después le dijo... - se calla. ¿Porque se calla?
- ¿Que le dijo?
- Que como se acerque a ti le mata. Y que no era un decir.
Se me ponen los pelos de punta, pero no puedo evitar sonreír.
- ¿Le conoces?
- No sé quien és... - miento.
- A partir de ahora iremos con más cuidado contigo, ¿eh? - dicen sonriendo. ¿Me sonrien a mi?
- ¿Te sientas con nosotras? - me preguntan. Sonrío a mas no poder.
- Claro :)
[...]
ELLA dice: Cariño, gracias por hacer lo que has hecho. Hoy ha sido el mejor dia de mi vida, se ve que todo el mundo tenia miedo a ese tio, y tú le has puesto los pies en la tierra. No sé que haria sin ti.
ÉL dice: De nada, sabes que me tienes aquí para lo que sea.
ELLA dice: Te quiero. No sabes cuanto.
ÉL dice: ♥
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